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Las 3 Diferencias entre Champagne y Cava

Publicado en03/02/2019 Por
El alma de la noche y la frescura de la cena. El cava y el champán son dos bebidas diferentes pero con el mismo método de elaboración.

Las tres diferencias entre cava y champagne

El alma de la noche y la frescura de la cena. El cava y el champán son dos bebidas diferentes pero con el mismo método de elaboración. Ambos son dos tipos de vinos espumosos, pero el champán está elaborado en la región Champaña (Francia), y el cava es de origen español.

Qué son los vinos espumosos

Son vinos blancos que contienen gas carbónico natural, es decir, que se ha producido por una segunda fermentación. Además, ambos están elaborados con una mezcla de tres uvas diferentes: el champán con dos uvas tintas y una blanca, y el cava con dos uvas blancas y una tinta. El primer período de fermentación para crear los espumosos se hace igual que todos los vinos, y el segundo período es mediante el método champenoise o también llamado método tradicional. Este método se caracteriza porque se vierten nuevas levaduras y el proceso de elaboración y crianza se realizan en la misma botella en la que se ha hecho el tiraje.

El método de elaboración Champenoise

Primera fase

El método de elaboración tradicional tanto para el cava como el champán consiste en seguir, sobre todo, cinco pasos. El primero es conseguir el vino base a partir de las tres uvas, que se juntan en proporciones correspondientes siempre que el grado de alcohol sea moderado.

Segunda fase

El segundo paso es el embotellado donde se mezcla el vino base con el licor de tiraje, es decir, el vino con azúcar y las levaduras dentro de una botella de cristal para que se realice la segunda fermentación. Dentro de la botella se crea una atmósfera de presión que, con el paso del tiempo, el vino fermenta y se crea el gas carbónico. La botella queda cerrada con un tapón provisional similar al de una bebida gaseosa.

Tercera fase

La tercera fase es la de fermentación, que tiene un período mínimo de nueve meses. Consiste en que las levaduras se comen el azúcar y producen más alcohol y gas carbónico; este último queda dentro de la botella originando las burbujas tan especiales. Tradicionalmente, cuanto más tiempo de fermentación, el espumoso será de más calidad y según la crianza el espumoso puede ser:
Joven: 9-15 meses.
Reserva: 15-30 meses.
Gran reserva: más de 30 meses.

En este proceso de elaboración en las botellas las levaduras van muriendo y quedan depositadas al final de la botella, a esto se les llama borras y es necesario sacarlas de la botella mediante la fase de pupitre. Las botellas están colocadas de forma transversal, así las borras se concentran en el cuello de la botella y, a mano o de forma mecánica, los vidrios deben girarse hasta una posición inclinada. Este es un movimiento esencial y crucial para el resultado final del cava y el champán porque afectará en su calidad.

Cuarta fase

Ya en forma vertical y boca abajo, el cuello de la botella se congela con las borras ahí depositadas y se procede a la cuarta fase: el degüello. Una vez congelada la botella, se abre y las borras son expulsadas con mayor facilidad al exterior junto con el tapón provisional.

Finalmente, una vez que el espumoso está limpio, se le añade el licor de expedición. Esta fase sólo la cumplen los champanes y cavas dulces porque consiste en agregar diferentes proporciones de azúcar. Existen diferentes tipos dependiendo de los gramos de azúcar por litro que contengan:

Brut nature: 3g/l o sin adición, es un vino seco y esencial para armonizar una comida.
Brut: hasta 6 g/h. sigue siendo seco, pero es ideal para los brindis porque queda suavizado.
Semi seco: entre 32 y 50 g/l. perfecto para los postres y turrones.
Dulce: más de 50 g/l.


Pero, ¿qué hace diferentes al cava español y al champán francés?

1. La denominación de origen

El champán francés proviene de una zona muy concreta, Champaña, al nordeste de Francia y está protegido por una denominación de origen, es decir, que solamente a los que provienen de esta región pueden denominarse champán. Sin embargo, el término champán se ha convertido en una ‘marca’ y popularmente llamamos así a los espumosos que provienen de cualquier parte del mundo.

El otro vino espumoso con denominación de origen es el cava. Este no procede de una sola región, sino de todo el territorio español. En 1986 se estableció la necesidad de la Denominación Cava para los espumosos de calidad y conseguidos mediante el método tradicional, así se formó la Región del Cava constituida actualmente por 159 municipios repartidos por España: Cataluña, La Rioja, Aragón, Valencia y Extremadura.


2. Tipos de uvas

El champán y el cava consiguen sabores diferentes porque ambos se crean con tres uvas muy arraigadas al terreno. Al igual que los vinos también tienen su variación de color que lo da el contacto del jugo de la uva con el hollejo o piel de la uva. Además, dependiendo de cómo se repartan y añadan en la elaboración, el espumoso adquirirá su particularidad.

Las variedades principales en el champán francés son la Pinot Noir, Pinot Meunier y Chardonnay. Las tres, en distintas proporciones, aportan sus encantos. Sin embargo, también se pueden embotellar de forma particular y así crear tres variedades con profundo carácter: un auténtico Pinot Meunier; un blanc de blancs, solamente contiene uvas Chardonnay; y un blanc de noir, vino blanco a partir de Pinot Noir.

Las principales uvas del cava español son las variedades de la Parellada, Xarel·lo y Macabeo, la primera tinta y las segundas blancas. Pero, para la elaboración de los ahora tan aclamados rosados, se añade Trepat.

Aunque el champán y el cava contengan uvas tintas, ¿por qué siempre son de color blanco? Porque las presiones a la hora de hacer la fase del ‘estrujado’ para obtener el mosto son muy delicadas. Así la piel de la uva, que es la que da el color, no consigue tintar el mosto.

Otra de las diferencias respecto a las uvas es que con el champán francés se hacen mezclas con vinos tranquilos de diferentes vendimias, unas mejores que otras, así regular el espumoso. Sin embargo, esto nunca pasa con el cava.


3. Entorno y ecosistemas

Las uvas son la materia prima de los vinos espumosos y, por tanto, dependiendo de cómo se cultive y en qué circunstancias, la fruta acogerá unas propiedades u otras. El clima y el suelo afectan al sabor, calidad y cultivo.

El terreno marca diferencias entre el champán y el cava. El espumoso español se cultiva en un país mediterráneo y por lo tanto las cualidades climatológicas no se parecen a las de la región del norte de Francia.

El champán y el cava con bebidas delicadas, elegantes y aportan un ambiente especial, por eso hay que servirlos en copa alargada, fina y alta. Así observar las burbujas, que son la perla de este vino que al beberlo pasan como una bailarina por nuestra boca.

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